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Iglesia Adventista del Séptimo Día - Leona Vicario - Distrito de Chetumal 3

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28 de abril de 2014

CRISTO Y EL SÁBADO

"El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo"            (Marcos 2:27,28)

" Acuérdate del día de reposo para santificarlo, seis días trabajarás, y harás toda tu obra; más el séptimo día es reposó para Jehová tu Dios; no hagas en el obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, no tu bestia, ni tu extranjero que esta dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó". (Éxodo 20:8-11)

La mayoría de las confesiones cristianas observa el domingo como el día de "reposo" y adoración (aun cuando muchas de ellas no des- cansan realmente en ese día). “Guardar” el domingo prevalece tanto entre los cristianos modernos que muchos creen que ese día es el “sábado cristiano”.

Esto no fue siempre así. Al contrario, como continuación de la fe israelita, el cristianismo no descartó su religión previa, lo que incluía el sábado del séptimo día. Por un tiempo, la única Biblia que tuvieron los primeros cristianos era el Antiguo Testamento. No es extraño, entonces, que un día alternativo de adoración no se haya introducido en el cristianismo hasta más de un siglo después de la ascensión de Cristo.



Fue en el siglo IV, con el edicto de Constantino, que la observancia del domingo llegó a ser la regla de la iglesia dominante. Aun después de la Reforma Protestante, casi todo el cristianismo observaba el domingo a pesar de la enseñanza bíblica de que el séptimo día sigue siendo el verdadero sábado. 

La Biblia revela que el Sábado es anterior a los judíos en muchos siglos. Sus raíces van hasta la creación misma, en dónde después de su obra Creadora Dios reposó, bendijo y santifico el día Sábado. (Génesis 2:1-3).



Dios estableció el Sábado para toda la humanidad, que simboliza no sólo la Creación sino también la redención. Jesús se opuso a ciertas tradiciones y usó toda oportunidad para corregir la conducta religiosa que no estaba basada en la voluntad de Dios. Si Jesús hubiera tenido la intención de abolir el mandamiento del Sábado, habría contado con 
abundantes oportunidades de hacer precisamente eso



La mayoría de los textos sobre el sábado en el Antiguo Testamento hablan de aquel como 
día de descanso. La comprensión de “descanso”, o “reposo”, en muchos idiomas modernos, puede llevar a algunos a creer que el sábado es para dormir y estar relajado. 

Aunque podemos gozar de esas actividades en Sábado, el verdadero significado del reposo es “cesación”, “detención”, o “pausa”. En sábado podemos quebrar la rutina del trabajo de los primeros seis días de la semana y pasar un tiempo especial con el Creador.
En la época de Cristo, los judíos realizaban un culto de adoración semanal en sábado (ver Luc. 4:16). Los que vivían en Jerusalén asistían a servicios de oración en el Templo, donde la liturgia era diferente de la que había otros días de la semana. Para los judíos que vivían en otras partes del mundo, la sinagoga era un lugar de reunión social y de adoración. 

A menudo se afirma que aunque no hay evidencia bíblica sólida para la observancia del domingo, los cristianos adoran en domingo para conmemorar la resurrección de Jesús. A continuación te dejo esta historia para analizar:

Marcela hizo un descubrimiento sorprendente al entrar en la habitación de su madre. La 
mama estaba revisando los papeles que contenía una gran caja de cartón.
  -¿Qué estas buscando mama? -preguntó Marcela.
  -Una copia de tu certificado de nacimiento -contestó la mamá.
Por unos momentos, Marcela y su madre buscaron juntas en la caja.
  -Ah, aquí está. Pero mamá, algo está mal. Este certificado de nacimiento dice que nací el 7 de octubre. Tu sabes que mi cumpleaños es el 16 de marzo.
  -Querida, no te preocupes por ese viejo papel. Esa fecha fue sólo para el personal del hospital. Tu papá y yo cambiamos tu cumpleaños al 16 de marzo en honor de tu tío Max. Ese día, él dejó de fumar. Eso vale la pena celebrarlo, ¿no te parece?
  -Por un momento, Marcela quedó sin habla, y luego estalló:
  -El 16 de marzo ¿no es mi cumpleaños verdadero?
La mamá trató de consolarla explicándole que ahora había llegado a ser una tradición en la familia, y que la fecha de octubre no era un buen momento para una celebración, pues tenían mucho trabajo en su plantación.
  -Además, ¿tiene tanta importancia el día? -preguntó la mamá.
(Basada en Birthday Switcheroo, de Randy Fischell.)

Analiza lo siguiente: ¿Te sentirías amada y respetada si fueras Marcela? ¿Tenían sus padres alguna base legal para el cambio de fecha? ¿Qué tiene que ver esta historia con la observancia del Sábado o del domingo?
"Desde el origen de la gran controversia en el cielo, el propósito de Satanás ha consistido
 en destruir la Ley de Dios. Para realizarlo se rebeló contra el Creador y, aunque expulsado del cielo, continuó la misma lucha en la Tierra. Engañar a los hombres para inducirlos luego a transgredir la Ley de Dios, tal fue el objeto que persiguió sin cesar. Sea esto conseguido haciendo a un lado toda la Ley o descuidando uno de sus preceptos, 
el resultado será finalmente el mismo. El que peca en un solo punto manifiesta menosprecio por toda la ley; su influencia y su ejemplo están del lado de la transgresión; y viene a ser culpado  de todos los puntos de la ley (Santiago 2:10)"(CS, p. 639).





Jesús creó el Sábado durante la semana de la Creación, y no vino para anular la observancia de ese día, sino para restaurarlo como un símbolo de la Creación así como de la Redención.

Textos Bíblicos de apoyo: Génesis 2:1-3; Isaías 58:13,14 y 65:17; Marcos 2:23-28 y 3:1-6; Lucas 13:10-17; Juan 5:1-9 y 9:1-14; Hechos 13:14; Hebreos 1:1-3.

5 de abril de 2014

El verdadero trabajo



“Ya te lo he ordenado: ¡Se fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el Señor tu Dios te acompañará donde quiera que vayas”. Josué 1:9, NVI.


 Me hace muy feliz compartir las bendiciones que Dios ha derramado en mi vida y la de mi familia. Crecí en un hogar no adventista, y cuando llegó Dios a mi vida realmente fue una gran bendición. Al principio fue muy difícil, pues tuve que hacer cambios radicales; dejar mi trabajo fue uno de ellos. Si bien yo tenía el sábado libre, después de que me bauticé la empresa donde trabajaba abrió el comercio los sábados, pero Dios tenía grandes planes para mi vida y ya estaba dispuesta a dejarlo todo en sus manos. Tenía la seguridad de que él guiaría mi vida y sabía lo que era mejor para mí.

Entonces fue cuando sentí el llamado de Dios para colportar. En mi clase de Escuela Sabática había un joven que hablaba de experiencias inspiradoras en las que presentaba a Jesús y ayudaba a las personas. Quise tener una experiencia similar y decidí colportar. Esto me afirmó en la iglesia.
En el colportaje realmente dependíamos de Dios y debíamos esforzarnos, estudiar las técnicas de venta y el contenido de los libros. El culto diario y la oración eran los secretos para lograr los objetivos en el trabajo. La lucha era diaria y las victorias también. Pude compartir a Jesús con las personas, y tuve la dicha de ver cómo muchas de ellas, después de leer los libros, adoptaron cambios en su vida. El colportaje también me permitió conocer otros países, lugares y culturas. Ha sido una experiencia renovadora en mi vida.
Continué mis estudios en la Universidad Adventista de Bolivia y me valía del colportaje para obtener mi beca. Logré cierta experiencia y eso hizo que me dieran la responsabilidad de líder de colportaje. Entonces, tuve la oportunidad de enseñar a otros a trabajar en este ministerio. Fue muy reconfortante, pues ahora esos jóvenes también son líderes y enseñan a otros a trabajar dependiendo de Dios.


En la universidad Dios me eligió para compartir mi vida con un pastor. Actualmente me dedico a mi hogar y a la iglesia. Confiar en Dios es lo mejor que me pudo pasar. Poner mis planes en sus manos, me dio la victoria y la verdadera felicidad.

             Tomado de: Lecturas devocionales para Damas 2014
“De mujer a mujer”
Por: Pilar Calle de Hengen

31 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala

31 de Agosto
LO MEJOR DE LO MEJOR

¡Por fe, Abel ofreció a Dios un sacrificio mejor que el que ofreció Caín. Hebreos 11:4

 
Si uno mira a simple vista las respuestas de Caín y Abel a la orden de Dios de traerle una ofrenda, parecieran tener más semejanzas que diferencias. Los dos construyeron un altar. Los dos trajeron una ofrenda. Los dos la ofrecieron a Dios. ¿Por qué entonces nos dice la Biblia que «el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda» (Gen. 4:4)?

Para contestar esta pregunta es necesario que en primer lugar respondamos otras dos. La primera: ¿Cuál fue la ofrenda de Abel y cuál la de Caín? Abel ofrendó al Señor las mejores crías de sus ovejas. Caín, por su parte, presentó el producto de su cosecha (ver Gen. 4:3-4).  La segunda: ¿Habían sido informados estos hermanos del sistema de sacrificios, y, más específicamente, de la sangre que Jesús, el Cordero de Dios, derramaría para salvarnos?

El libro Patriarcas y profetas nos dice que tanto Caín como Abel «conocían el medio provisto para salvar al hombre, y entendían el sistema de ofrendas que Dios había ordenado» (p. 51). Ahora bien, si Caín sabía que solo la sangre de un animal inocente podía simbolizar al Salvador prometido, ¿por qué ofrendó los frutos de su cosecha? Porque «prefirió depender de sí mismo» (p. 52), del fruto de sus esfuerzos. Y esto Dios no lo podía aceptar. Porque no hay nada que podamos ofrecer para ganarnos la salvación.

Sin embargo, aún hay algo más. Resulta que Abel no solo trajo el tipo de ofrenda que Dios le había ordenado, sino que también ofreció lo mejor de su rebaño. Pudo haber ofrendado lo bueno, pero decidió darle a Dios lo mejor. Con razón dice la Escritura que aunque Abel está muerto, sigue hablando por medio de su fe (ver Heb. 11:4).

¡Qué curioso! La Biblia no registra ni una sola palabra dicha por Abel, pero por su ejemplo nos recuerda que solo los méritos de Cristo nos pueden salvar. Y nos recuerda que Dios merece siempre lo mejor.

No esperes a llegar a viejo para dar a Dios lo mejor de tu vida. Dale tus mejores años. Tus mejores talentos. Tus mejores energías. A fin de cuentas, al ofrecer a Jesús, ¿no dio el cielo lo mejor para salvarnos?


Te ofrezco, Señor, lo mejor de mi vida.  Ayúdame a mantener esta decisión mientras viva.

21 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


21 agosto 2012
INSTRUMENTOS DE SU AMOR

Ustedes deben considerarnos simplemente como ayudantes de Cristo. 1 Corintios 4:1
 Mary sabía que el lugar no era seguro, pero sus temores no iban a impedirle ir al servicio religioso. El pastor de la iglesia había organizado un ministerio de ayuda a un barrio pobre, pero la gente del barrio no estaba muy contenta con el servicio que la iglesia prestaba y lo expresaban lanzando piedras a quienes asistían a los cultos. ¿Cómo podía Mary ayudar?

En su camino a la iglesia, un grupo de jóvenes la confrontó. Uno de los pandilleros entonces comenzó a hacer girar, como si fuera una honda, una cuerda atada a una piedra, acercándola cada vez más a la cara de Mary. La muchacha no dio marcha atrás.
—¡Qué les parece! —exclamó el pandillero—. No tiene miedo.

Entonces siguió girando la cuerda, acercándola tanto a la cara de Mary que casi soplaba su rostro. Pero ella permaneció inmóvil. Cuando el joven vio que no lograba atemorizarla, dejó de girar la cuerda. Boquiabierto, solo pudo decir:

—¡Esta muchacha es tremenda!
Ese día los pandilleros acompañaron a Mary al servicio religioso y, posteriormente, se convirtieron en sus amigos (John Woodbridge, More Than Conquerors [Más que vencedores], p. 64).

La muchacha del relato era Mary Slessor, una jovencita escocesa que soñaba con ser misionera en tierras lejanas. Lo que no imaginaba ella era que el trabajo en los barrios difíciles de Escocia la prepararía para enfrentar desafíos ¡en el continente africano!
Y esa oportunidad llegó. Habiéndose enterado que se necesitaban misioneros para continuar la obra de David Livingstone, Mary se ofreció como voluntaria, y en 1876 partió para Calabar (actual Nigeria).

Durante 39 años, Mary Slessor combatió el tráfico de esclavos, de armas y licor. Influyó para que los nativos abandonaran algunas prácticas inhumanas, entre ellas la sepultura de gente viva y la muerte por envenenamiento. Pero fue en el trato a las mujeres y los niños donde Mary realizó su mayor contribución. Por ejemplo, se creía que los niños mellizos eran hijos del diablo, razón por la cual daban muerte a sus madres, y los bebés eran abandonados al nacer. A riesgo de su propia vida, María llevó a su hogar a esas madres con sus hijos, hasta que esa práctica maligna desapareció (Elliott Wright, Holy Company. Chrístian Héroes and Heroines [Compañía sagrada: Héroes y heroínas cristianas], p. 158).

¿A cuántos niños salvó Mary? Alguien dijo que si hoy todos esos niños estuvieran vivos habría suficientes habitantes para fundar un pueblo.


Señor ayúdame a ser hoy un instrumento de tu amor.

19 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


19 agosto 2012 

“NO DEJÓ PASAR LA OPORTUNIDAD”

¡Todo es posible para el que cree! (Marcos 9: 23).

Esta es la historia de un personaje por el que nadie en el pueblo habría apostado un dólar en el concurso “En busca un triunfador”.

Era ciego y pobre. Pero nadie sabía lo que Bartimeo era capaz de hacer bajo “ciertas” circunstancias. Y esas circunstancias se presentaron un día que Jesús pasó por el pueblo.
El Señor se dirigía a Jerusalén para celebrar la Pascua e hizo escala en Jericó. Era costumbre que la gente se parara a los lados del camino para saludar a los viajeros. Entre la gente se encontraba Bartimeo. Al oír que Jesús era parte de la multitud. Entre la gente se encontraba Bartimeo. Al oír que Jesús era parte de la multitud, Bartimeo armó un verdadero escándalo.

 -¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!
Al instante, la gente le pidió que se callara. Sus gritos molestaban e impedían que la gente escuchara las enseñanzas de Jesús. Pero Bartimeo no se callaba. Al contrario, “gritaba más todavía” (Mar. 10: 48).

Finalmente Jesús se detuvo y lo mandó a llamar. Cuando le avisaron a Bartimeo que Jesús lo estaba llamando, arrojó su capa y se paró de un salto. Y cuando el Señor le preguntó qué podía hacer por él, Bartimeo ya tenía lista su respuesta: “Quiero recobrar la vista” Y ocurrió el milagro: “Por tu fe –le dijo Jesús- has sido sanado” (vers. 52).

Si algo está claro en este relato es que Bartimeo no se dejaba vencer por sus limitaciones. No podía ver, pero podía oír y gritar. La gente le mandó que se callara, pero él gritó más fuerte. Cuando Jesús le mandó llamar, de un salto se puso de pie. Había llegado su momento, ¡y el no lo dejaría pasar!

Y tú, ¿estás ahora mismo enfrentando algún problema serio? ¿Algún desafío grande? Pues no permitas que tus limitaciones se atraviesen en tu camino. Es cierto que hay cosas que no puedes hacer bien, ¡pero hay otras cosas que haces muy bien! No hay un solo ser humano que sea hábil en todos los ámbitos de la vida. Usa lo que tienes. Haz siempre lo mejor que puedas: para destacarte en los estudios, para cultivar buenas amistades; para triunfar en el trabajo, en el amor y en todo lo que te propongas.
¡Todo es posible para el que cree!



SEÑOR, AYÚDAME A CREER QUE, A PESAR DE MIS LIMITACIONES, CON TU AYUDA PUEDO SUPERAR CUALQUIER OBSTÁCULO QUE SE ATRAVIESE EN MI CAMINO.

18 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


18 de Agosto

NO SOMOS LO MÁXIMO

El que a sí mismo se engrandece será humillado; y el que se humilla, será engrandecido. Lucas 14:11.


Aquí va una adivinanza: ¿Cuál es ese defecto que mientras más lo tenemos, más nos disgusta verlo en otros; y que con facilidad descubrimos en los demás, pero nunca en nosotros mismos?

¿Ya lo adivinas? Se trata del orgullo. Piensa por un momento en el asunto: ¿Has conocido a una persona orgullosa que admita que tiene ese problema? No. El orgulloso es el último en admitir que lo es.

La verdad sea dicha: En el fondo, todos tenemos algo de orgullosos. Solo que nos cuesta mucho admitirlo. Por ello, a veces conviene que la vida nos recuerde que no somos tan grandes, ni tan inteligentes, ni tan populares como creemos serlo. Algo así como lo que le pasó a Bobby Bowden, el famoso entrenador de fútbol americano de la Universidad Estatal de Florida.

Cuenta Bowden que una vez quiso ir a pasear con su esposa a un lugar donde la gente no le pidiera autógrafos, ni los reporteros lo molestaran con entrevistas. Terminaron escogiendo un pequeño pueblo de New England. Cierto día decidieron ir al cine. Apenas entraron a la sala, se escuchó una ronda de aplausos. Sorprendido de que aun en ese pueblo lo conocieran, Bowden reconoció el gesto del público levantando su mano derecha, en forma de saludo.
Al final de la película, uno de los empleados del teatro se le acercó.

—¿Sabe usted por qué el público le brindó ese sonoro aplauso?
—Dígamelo usted —respondió el deportista.
—El caso es que aquí la película comienza cuando se alcanza un mínimo de espectadores. Cuando ustedes entraron, se completó el mínimo necesario. Por eso la gente aplaudió.

Definitivamente, Dios tiene sus métodos para mantenernos humildes (Real Life Devotions and Funny Stories for Men [Devociones de la vida real y relatos graciosos para hombres], lectura devocionales 10).

Cuando te sientas tentado a pensar que eres mejor que los demás, da gracias a Dios por cualquier talento que hayas recibido. Pídele también que te ayude a ser cada día más semejante a su amado Hijo Jesucristo, quien siendo Dios tomó nuestra naturaleza humana, «se humilló a sí mismo, [y] por obediencia fue a la muerte, a la vergonzosa muerte de cruz» (Fil. 2:8).


Padre amado, que yo nunca pierda de vista el precio de mi salvación.

17 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala

17 de Agosto

HAY CONSECUENCIAS

El que anda en integridad, está seguro; el de perversos caminos caerá de repente. Proverbios 28:18, NRV2000. 

  
Cuenta el doctor Braulio Pérez Marcio que cierto día salieron de paseo cuatro ilustres amigas: la Ciencia, la Fortuna, la Resignación y la Integridad. Mientras conversaban de manera animada, la Ciencia preguntó:


—Si por alguna razón tuviéramos que separamos, ¿sabríamos dónde encontrarnos? A mí, por ejemplo, me podrían encontrar en las grandes bibliotecas del mundo.

— A mí me podrán encontrar — replicó la Fortuna — en la casa de cualquier millonario.

Luego habló la Resignación:
— Me podrán encontrar dondequiera haya gente incapaz de vencer la adversidad.
Entonces todos los ojos se posaron en la Integridad.

—Y a ti, ¿dónde podríamos encontrarte? Con tristeza, la Integridad respondió:
— A mí, quien una vez me pierde, jamás vuelve a encontrarme (Querida hija, querido hijo, pp. 92,93).

Muy cierto. Porque la integridad no es algo que tú tienes. Es lo que eres en lo más íntimo de tu corazón. Es tu carácter. Por supuesto, esto no significa que si has cometido algún pecado, no puedes arrepentirte y recibir el perdón de Dios. Tampoco significa que no puedas levantarte y comenzar de nuevo. Siempre podrás hacerlo. El problema es que las manchas quedan, como nos lo enseña otra antigua historia.

Es el relato del niño con mal carácter al que su papá le dio una bolsa con clavos, con la instrucción de que por cada mala acción clavara un clavo detrás de la puerta. Y por cada buena acción, sacara un clavo. El primer día le fue muy mal, y le tocó clavar veinte clavos. Pero luego comenzó a portarse bien. Uno a uno sacó los veinte clavos y, contento, fue a avisarle a su padre. Entonces el papá aprovechó para enseñar al jovencito una lección que nunca olvidó: «Te felicito por tu esfuerzo, hijo mío. Pero hay algo que debes aprender: sacaste los clavos, pero quedaron los hoyos. Así sucede cada vez que hieres a alguien. Aunque te arrepientas y seas perdonado, las cicatrices quedan».

Algo parecido a lo que le pasó al rey David después de cometer adulterio con Betsabé. Se arrepintió profundamente y Dios lo perdonó, pero «los huecos» (las consecuencias) quedaron. Así de malo es el pecado.


Padre amado, en medio de este mundo de pecado, quiero conservarme puro, como José, en Egipto; y fiel como Daniel, en Babilonia. Ayúdame a lograrlo


16 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala

 16 de Agosto

¿A QUÉ LLAMAS TÚ «FRACASO»?

¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!                                  1 Corintios 15: 57

¿Con base en qué criterios se puede decir que una persona es un fracaso? El siguiente relato que cuenta William Bennett, nos puede ayudar a entender este tema.

Es el caso de un hombre que se consideraba un fracasado. Entonces un amigo le recomendó que hablara con un anciano sabio que vivía en el pueblo. Y así lo hizo.

—Necesito de su ayuda, maestro —dijo el hombre—. De cada dos proyectos que emprendo, fracaso en uno. ¿Qué me recomienda?
—Vaya a la biblioteca del pueblo —le dijo el anciano—, y lea la página 720 del Almanaque mundial.

El hombre fue a la biblioteca y encontró que en esa página del Almanaque Mundial aparecía una lista de los grandes bateadores del béisbol de todos los tiempos. En el tope se encontraba Ty Cobb, con un promedio al bate de .367. «No entiendo lo que este nombre me quiere decir», pensó. Y fue de nuevo donde el anciano.

—Amigo, ¿qué tiene que ver Ty Cobb con mis fracasos?

—¿Te diste cuenta de que su promedio fue de .367? Eso significa que tuvo éxito aproximadamente en una de cada tres veces al bate. Es decir, fracasó dos de cada tres veces. Y se le considera el más grande de todos los tiempos (The Book ofVirtues for Young Peopk [El libro de las virtudes para jóvenes], p. 211).

Dicho de otra manera, ni siquiera los mejores en su especialidad logran un cien por ciento de acierto. Y ellos lo saben. Por eso se preparan bien para hacer lo mejor que pueden, conscientes de que se equivocarán. Pero prefieren equivocarse a cruzarse de brazos sin hacer nada en la vida. Esta idea la expresó muy bien un autor anónimo cuando escribió:

«El hecho de que fracase…

— No significa que soy un fracasado. Significa que he aprendido algo.
— No quiere decir que soy un tonto. Quiere decir que tuve el valor de intentarlo.
— No significa que soy inferior. Significa que no soy perfecto.

Algo más: Que fracasemos al tratar de hacer algo no significa que Dios nos haya abandonado. Significa que todavía nos está enseñando. De manera que, aprendamos de nuestros fracasos y, con el poder de Dios, sigamos adelante.


Ayúdame, Señor, a aceptar mis errores como parte de mi proceso de desarrolla

15 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


15 Agosto 2012

RECURSO NO RENOVABLE

No vivan como necios sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. (Efesios 5: 15, 16).



Un hombre se acerca a un local donde hay un letrero que dice “Segunda oportunidad”. Al frente hay una larga fila de personas, a la espera de que se abran las puertas. Intrigado por lo que se ofrece ahí, pregunta.

-Disculpe, amigo, ¿qué ofrecen en este lugar?
-Lea el anuncio: “Segunda oportunidad”. Es la posibilidad de recuperar algo muy valioso que haya perdido.

-Disculpe mi atrevimiento pero, ¿qué espera recuperar usted?
-La oportunidad de estudiar. Abandoné los estudios hace mucho, y quiero empezar de nuevo.

La fila es larga, pero el hombre decide unirse al grupo. Ahí hay toda clase de gente. Una joven había perdido la esperanza de amar de nuevo, se propone comenzar una nueva relación. Un drogadicto desea la oportunidad de comenzar una nueva vida…
Después de una larga espera, llega el turno del hombre.

-¿Usted qué desea?- pregunta la persona que atiende el negocio.
-Mire usted, perdí mucho tiempo durante mis años juveniles. Quiero comprar al menos una parte del tiempo perdido.
-Señor, con mucha pena debo informarle que aquí no vendemos tiempo.
-¡Pero no es justo! Todos aquí han podido obtener lo que pidieron.
-Sí, pero lamentablemente el tiempo perdido no se puede recuperar.
-¿Y entonces qué puedo hacer?
-Lo que muchos otros han hecho: aprovechar al máximo el tiempo que le queda.

Es muy cierto: no podemos recuperar el tiempo perdido. ¿Por qué? El pastor Leonard A. Johnson lo explica de manera muy simpática cuando compara el tiempo con un crédito diario que cierto banco te da por 86, 400 dólares. El problema (si a eso se le puede llamar problema) es que tienes que usar todo ese dinero durante ese día, porque el saldo no pasa al día siguiente. Cada noche, automáticamente, el banco borra de tu cuenta todo el dinero que no hayas usado. ¿Qué harías tú con esa suma de dinero? Pues lo usarías cada día (Inspirational Sayings and Stories from A to Z, pp. 226, 227).

Cada día recibimos el tesoro del tiempo; es un tesoro de 86, 400 segundos. El tiempo que no uses, simplemente lo perderás. El tiempo que no uses, simplemente lo perderás, porque ¡es un recurso no renovable!



PADRE CELESTIAL, DAME SABIDURÍA PARA USAR CADA DÍA EL TIEMPO DE UN MODO QUE GLORIFIQUE TU NOMBRE.


Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


14 Agosto 2012

UNA HISTORIA QUE CONTAR

Tú vas a ser testigo suyo ante todo el mundo, y vas a contar lo que has visto y oído. Hechos 22:15.



 «Es una calamidad de proporciones inmensas —escribió William Kilpatrick— que uno pierda su historia, o [peor aún], que uno no tenga una historia que contar».

¿Tienes una historia que contar? ¿Tienes algo importante que decir al mundo? Todos los que hemos aceptado a Cristo como nuestro Salvador personal, tenemos una historia que contar.

Si le preguntáramos a Bethany, ella nos contaría su historia, pero con una advertencia. Nos diría que no nos dejemos impresionar por los detalles de la narración. Pero es que los detalles son de verdad impresionantes. El caso es que a la edad de ocho años Bethany ya estaba participando en competencias de surf. Su sueño era llegar a ganar un campeonato nacional. Pero ese sueño pareció llegar a su fin cuando, a la edad de trece años, en una de las playas de Hawai, un tiburón le arrancó el brazo izquierdo mientras estaba acostada sobre su tabla.

Se salvó por un milagro, gracias a la intervención oportuna de los tres jóvenes que la acompañaban ese 13 de octubre de 2003. Pero increíblemente, en apenas unos meses, Bethany ya estaba de regreso en las competencias. Pero no solo regresó, sino que ¡también ganó un campeonato nacional en el 2005!


¿Por qué dice Bethany que no nos dejemos impresionar con los detalles de su historia? Porque para ella la parte central no es haber sobrevivido al ataque del tiburón. Tampoco haber regresado con éxito a las competencias. En el corazón de su historia está otro Personaje, un precioso Salvador a quien ella da todo el crédito: «El amor que siento por el surf y por el don de la vida —dice ella en su sitio web— es lo que me impulsa a ayudar a la gente y a decir alrededor del mundo que todo es posible. Mi fe en Jesucristo es lo que me ha ayudado, y me sentiré feliz si mi historia puede ser de ayuda para otros» (www.bethanyhamilton.com).

¡Claro que sirve de ayuda, Bethany! Nos recuerda que es gracias a Cristo que podemos hacer realidad nuestros sueños. También nos recuerda que todos tenemos una historia que contar, ¡y que Dios está esperando que la contemos!



Gracias Cristo, porque en i todo lo puedo, y porque me has dado una historia que contar.

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala


13 agosto 2012

¡A CORRER!

Esfuércense, no sean perezosos. Romanos 12:11.


«Cada mañana en África —dice una antigua parábola— una gacela abre los ojos. Sabe que tiene que correr más rápido que el león más veloz o morirá. De igual manera, cada mañana un león abre los ojos. Sabe que tiene que correr más rápido que la gacela más lenta, o morirá de hambre. Por ello, no importa si usted es el león o la gacela, cuando salga el sol, ¡empiece a correr!»

El mensaje está claro: apenas comienza el día, hay que ponerse en acción. Las actividades son tantas y tan variadas, que a veces quisiéramos que el día tuviera más de 24 horas.

Pero no nos equivoquemos con esto de «ponerse en acción», porque el movimiento por sí solo no necesariamente significa avance. Aquí estamos hablando de distinguir entre lo importante y lo urgente.

Sean Covey, en The 7 Habits of Highly Effective Teens [Los siete hábitos de los - adolescentes muy efectivos], habla de cuatro tipos de personas, de acuerdo a la manera como manejan ¡o importante (las actividades que nos permiten alcanzar las metas significativas de la vida) y lo urgente (las cosas que nos presionan a actuar, aunque no sean realmente significativas). Ellos son:

1. Los postergadores. Esta es la gente que sabe lo que es importante en la vida, pero que continuamente lo dejan para después, porque siempre tienen algo urgente que hacer. Viven «apagando incendios».





2. Los complacientes. Al igual que el grupo anterior, esta gente también vive atendiendo lo urgente, pero en su caso se debe a que no saben decir que «no». Como dicen que «sí» a todo lo que se les cruza en el camino, no tienen tiempo ni siquiera para pensar en sus propios asuntos.



3. Los perezosos representan el grupo indeseable, puesto que en su vida no hay nada que se pueda llamar «urgente» y mucho menos «importante».




4. Los planificadores. Este es el grupo ideal, porque incluye a la gente que organiza bien sus prioridades en la vida. Son capaces de identificar lo que realmente cuenta (Dios, la familia, la salud, la gente, el trabajo, los estudios, etc.); y planifican su vida de modo que tienen tiempo para atender lo que es importante; y las emergencias, cuando se presentan.



¿Con cuál grupo te identificas? Planifica tu día de tal modo que siempre tengas tiempo para lo que de verdad vale la pena en esta vida.



Padre celestial, dame sabiduría para identificar lo que es realmente importante en la vida, y para hacerlo.

12 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala



12 agosto 2012

¿CRISTIANOS DE OCASIÓN?

Den al Señor la honra que merece. Salmo 96:8.

¿Qué significa ser un cristiano de ocasión? El escritor Víctor Parachin lo ilustra muy bien en el siguiente relato:

En cierta intersección de caminos, los conductores esperaban que la luz del semáforo cambiara a verde. Resulta que el conductor del primer vehículo en la fila no se percató de que la luz había cambiado. Inmediatamente, una señora que conducía el siguiente vehículo comenzó a tocar la bocina, pero el hombre seguía distraído. Entonces la dama perdió la compostura: gesticuló, gritó obscenidades, golpeó su automóvil con la palma de la mano. Al fin el conductor del primer automóvil se dio cuenta de que debía avanzar, y lo hizo mientras la luz del semáforo todavía estaba en amarillo. Apenas cruzó, la luz cambió a rojo, y la dama que lo seguía tuvo que frenar. Furiosa, transpirando frustración, la mujer continuó haciendo gala de lo más selecto de su diccionario de vulgaridades.

Lo que esta señora no sabía es que, justo detrás de ella, un policía estaba observándola. El oficial se le acercó, le pidió que saliera del automóvil y la llevó a la estación de policía para interrogarla. Después de interrogarla, la señora quedó libre, pero antes de retirarse el policía le hizo una última pregunta.

—¿Quiere saber por qué la arresté?
—¡Por supuesto! —replicó la mujer.
—Yo estaba justo detrás de su automóvil cuando usted profirió sus obscenidades. Y también estaba lo suficientemente cerca como para leer varias calcomanías pegadas al parachoques de su vehículo. Una decía: «¿Desde cuándo no va a la iglesia?». Otra: «¿Qué haría Jesús en mi lugar?». Entonces pensé que usted se había robado ese automóvil (The 9 Habits of Highly Effective Christians [Los nueve hábitos de los cristianos muy efectivos], pp. 7, 8).

Sin lugar a dudas, esta señora vivía su cristianismo solo al asistir a la iglesia, cuando se ponía su careta de seguidora de Cristo. Por supuesto, su manera hipócrita de «testificar» no le hizo ningún favor a la religión de Cristo. Todo lo contrario, arrojó un balde de agua sucia que nos salpicó a todos.

¿Qué testimonio estás dando ante tus familiares y amigos que no han entregado sus vidas al Señor Jesús? Si tuvieran que juzgar tu religión basándose solamente en tu vida, ¿qué opinión tendrían de Cristo y de su iglesia?


Señor Jesús, que mi vida hoy te dé la honra que tu nombre merece.

11 de agosto de 2012

Dímelo de Frente- Matutina de jóvenes 2012 - Fernando Zavala

11 Agosto 2012

 "¿APTITUD O ACTITUD?"

Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían (...) ser renovados en la actitud de su mente. Efesios 4:22,23 NVI

Tony Meléndez nació sin brazos , como consecuencia de una medicina que su madre tomó durante su embarazo, pero esa limitación no le impidió aprender a tocar la guitarra con los dedos de los pies. 

A diferencia de Tony, Paul nació con manos, pero no las puede usar. Sin embargo esta limitación no ha impedido que Paul Longmore se convierta en un escritor con reconocimiento internacional. Escribió su primer libro con un lápiz que sostenía en sus labios y que le permitía tocar las teclas de la computadora. Además de escritor, Paul es profesor de Historia de la Universidad Estatal de San Francisco.


¿Cómo pudieron estos dos hombres elevarse por encima de sus limitaciones físicas? Creo que, en gran medida, fue gracias a su actitud. Nota que dije actitud no aptitud.

Las aptitudes son nuestras capacidades y talentos. Como es de suponer, hay gente con más habilidades que otras, como lo enseña la parábola que contó el Señor Jesús: unos han recibido cinco talentos, otros dos, otros solo uno. Las actitudes, por otra parte se refieren, a la manera particular como interpretamos nuestras experiencias (con la gente que nos rodean y las cosas que nos pasan), y la forma como decidimos responder a esas experiencias. 

Que una persona nazca sin brazos es, a simple vista, algo malo. Pero ese hecho no tiene porqué convertir a esa persona en una amargada. La clave está en cómo decida responder esa persona a semejante circunstancia adversa. ¿Qué actitud asumieron Tony y Paul ante la adversidad? Asumieron una actitud positiva. No permitieron que las circunstancias adversas mataran sus sueños. 

¿Tienes alguna limitación física? ¿No eres tan inteligente como otros? ¿No eres muy bueno en los deportes? ¿Tu físico no es tan atractivo como quisieras?  Estas circunstancias no tienen porqué arruinarte la vida, a menos que tú lo permitas.

Recuerda que tú decides cómo responder a lo que te pasa. Y también recuerda que Dios estará siempre a tu lado, para ayudarte en medio de las circunstancias más difíciles de tu vida. 


"Padre celestial, ayúdame a apreciar los dones que tengo, y a no lamentarme por los que no tengo"

17 de septiembre de 2011

PARA MIS HIJOS LO MEJOR....


¿Cuántas veces hemos escuchado la frase: "para mis hijos lo mejor"?. Cuando una madre o un padre expresan estas palabras, muchas veces no reflexionan acerca de "qué es lo mejor". A caso sera la mejor ropa, la mejor cuna, los mejores zapatos, los mejores accesorios, la mejor escuela?

¿Creés tu que algun padre ha pensado en enseñar y dar a sus hijos las mejores cualidades? Lo mejor que podemos darle a nuestros hijos no se ve en forma material, pero vaya que se nota en donde quiera que estan.

LA SENCILLEZ.
Los padres mediante su ejemplo, deberían estimular la formación de hábitos de sencillez y alejar a sus hijos de la vida artificial para conducirlos a la vida natural.

No es prudente dar atención excesiva a los niños...no debemos estimular su vanidad alabando su aspecto, sus palabras o sus acciones. Tampoco debemos vestirlos de una manera costosa o vistosa, ya que esto estimula en ellos el orgullo y despierta la envidia en el corazón de sus compañeros.

El verdadero encanto no se encuentra unicamente en la belleza de formas o rasgos, ni en la posesión de objetos vistosos y costosos, sino en el espíritu humilde y tranquilo, en la paciencia, la generosidad, la bondad y la disposición para trabajar por otros.
Las semillas de la vanidad y el egoismo de los niños que luego se convierten en adultos, no aparecen de la nada, sino que desde la infancia son sembrados y cultivados por los padres que dan a sus hijos "LO MEJOR"

Si tan solo los padres y madres comprendieramos que somos responsables delante de Dios del desarrollo del caracter y cualidades de los niños; no se les hecharían a perder mediante alabanzas y mimos, o se envanecerían mediante la complacencia del vestido.

Quiero invitarte a poner atención en los sabios consejos que fortalecen nuestros hogares, ojala que pudieramos satisfacernos con menos deseos, con menos esfuerzos en procura de cosas dificiles de obtener con el fin de "embellecer nuestros hogares" en tanto que no buscamos aquello que Dios avalua por encima de las joyas: un espíritu humilde y tranquilo.

Recordemos que es mejor soportar alegremente cada incoveniente, que despojarse de la paz y el contentamiento.

Keila Olivera Góngora
Fuente: (Elena G. de White) Hogar Cristiano Cap. 25


16 de julio de 2011

Manjar Espiritual

¡Qué manjar espiritual son los que recibimos al asistir a los cultos en la iglesia! ¡Realmente es alimento para nuestras vidas y aprovechémoslos ahora que podemos!


La noche de ayer el hermano Navarro tocó un tema muy importante que cada uno de nosotros debemos considerar sobre el verdadero reavivamiento, y resumiendo podemos decir que las tres características de un verdadero reavivamiento son:
  1. LA ORACIÓN SINCERA Y CONTINUA
  2. ESTUDIO DE LA PALABRA DE DIOS
  3. LA TESTIFICACIÓN
No hay reavivamiento verdadero si no hay interés por el estudio de la Palabra de Dios. El plan del enemigo es desalentar el estudio de la Biblia.

Tengamos en cuenta estas tres características y preguntémonos ¿cómo estoy, cómo me encuentro en este momento? Si nos hace falta reforzar una, dos o tres de estas características no lo dudemos y empecemos hoy a hacerlo, pidiendo de rodillas a nuestro Padre amoroso que nos ayude a tener un verdadero reavivamiento en nuestras vidas para testificar a otros del gran amor y la esperanza de vida que Dios nos ofrece.

Si sentimos que alguna de estas tres se nos hace difícil realizar pongámonos de rodillas y derramemos nuestro corazón a aquel que nos amó primero, y pidamosle que ponga en nuestros corazones el querer como el hacer por su buena voluntad, y créeme mi hermano, que Dios te escuchará y te sorprenderás las maravillas que puede hacer en tu vida como lo ha hecho en la mía.

Deseo de todo corazón que Dios derrame bendiciones en tu vida y que cada día que pase sientas esa necesidad y ese deseo de tener un encuentro sincero con el Señor y que hagas de Él tu mejor amigo, tu confidente y que le aceptes como tu único Salvador y Redentor.

S.A.O.G.

Familia en Cristo Jesús

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